¿Qué pasa cuando dos perros se enfrentan?
Cuando dos perros se enfrentan, se opera en estos un cambio de conducta que puede estar motivado por la curiosidad o inquietud que se apodera de ellos.Si se encuentran a la correa, sus ladridos coléricos y actitudes agresivas se harán presente. Si sueltos, su actitud es diferente ya que no se sienten protegidos por la presencia de su amo al otro lado de la correa, especialmente tratándose de razas pequeñas que se agrandan, aunque generalmente son alzados en brazos por sus dueños como para protegerlos de un peligro inexistente cuando el perro que amenaza es de gran alzada. reforzando de ese modo sus ladridos coléricos.
Si se encuentran sueltos, asumen una postura inicial interrogativa, observación rápida, olfateo y colas que se agitan. Luego de estos preliminares puede haber una invitación a juego o de lo contrario, una actitud dominante. Se miden visualmente y si el encuentro no es del gusto de ambos, se podrá escuchar un gruñido bajo o alto y la posición del perro comienza a variar. Hasta ese momento no se había producido ningún lenguaje sonoro. Una cierta rigidez va invadiendo sus cuerpos debido a la tensión que se apodera de ambos. El cuello se alarga, el cuerpo desciende adoptando una actitud amenazadora y el belfo comienza a remontarse peligrosamente. Señales éstas de un inevitable enfrentamiento.
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Perros guías para ciegos
Estos perros por medio de un adiestramiento especial, se los condiciona para realizar una de las tareas más importantes y de mayor responsabilidad conocida, la de conducir a salvo a un no vidente a través del laberinto de una cuidad.Se les enseña la disciplina básica y un adiestramiento especializado que comprende no sólo la realización de determinados ejercicios, sino su plena concentración y poder de discernimiento. Se los condiciona a sortear todo tipo de obstáculos altos y bajos, a calcular las proporciones de su cuerpo y el de su acompañante para poder transitar por lugares estrechos sin que su acompañante se colisione. Esquivar pozos y todo tipo de obstáculos, desde una piedra a un charco de agua que puede significar un peligro. A utilizar su vista para subir y bajar escaleras, entrar a transportes públicos, etc. Su olfato para localizar restaurantes, bares, comercios de venta de comestibles, identificándolos con muy poco margen de error. El oído combinado con su vista para localizar ascensores, entradas de subtes, aproximación de vehículos, bicicletas, cruce de calles, etc. Toda esta enseñanza secundada por el no vidente, que debe ser aleccionado y trabajar conjuntamente con su perro, direccionándolo con órdenes.
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