Alimentos frezcos para los gatos
La mejor forma de asegurarnos que nuestro gato disfruta de una dieta equilibrada es alimentarlo con comida enlatada de marcas acreditadas. Sin embargo, podemos proporcionarle alimentos frescos una o dos veces a la semana, para dar variedad e interés a su dieta.
Al gato le gustará el sabor y la textura de la comida fresca y, si normalmente sólo come de lata, disfrutará con el cambio.
Carne guisada. De vez en cuando podemos garle al gato un banquete con guisos de vaca, cordero, cerdo, o despojos. La carne puede ser asada, a la parrilla o hervida, y se debería enfriar y trocear antes de servir.
Carne guisada con pasta. Para el guiso de carne o pescado sea más completo le podemos añadir algo de arroz, pasta o patata. Las verduras y los hidratos de carbono sólo deberían constituir una baja proporción de la dieta del gato.
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Alimentación correcta de gatos
Las necesidades nutritivas del gato le convierten en un animal muy exigente a la hora de comer. Además, es un comensal muy cuidadoso, que rechaza su comida si ésta no huele bien o no se sirve a la temperatura adecuada. La agudeza de sus sentidos del olfato y el gusto le permiten detectar si la comida no es fresca. hay que procurar dar de comer a nuestro gato todos los días, a la misma hora y en el mismo sitio.A veces el gato complementa su dieta capturando y devorando pequeñas presas, pero esto no significa que este hambriento o que proporcionándole más comida vayamos a evitar que siga cazando. El gato caza por instinto, e incluso el mejor alimentado cazará algún ratón si se le presenta la oportunidad.
Salud óptima. Un gato bien alimentado permanece activo y alerta; sus ojos son brillantes y su pelaje lustroso.
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Ventajas de los posaplatos para los alimentos elevados.
Los veterinarios recomiendan que los platos para alimentar a sus mascotas estén un poco elevados sobre el piso, porque tienen muchas ventajas sobre las comunes: higiene y limpieza, comodidad para los perros y gatos enfermos, como artritis, enfermedades de cuello y espalda, además para cuando tragan con dificultad.
Los platos para alimentos elevados ayudan a mantener el área de alimentación limpia: la comida queda dentro del plato y no se desparrama por el piso. Además no deja que las mascotas jueguen dentro de su plato con comida. Los perros normalmente suben sus cabezas después de tomar agua, para facilitar el tragado. Cuando el perro eleva la cabeza, parte del agua queda en el piso. Humedad y restos de la comida abajo de los platos generan un ambiente perfecto para el desarrollo de diferentes hongos y bacterias. Cuando el perro toma el agua desde un bebedero elevado no tiene que subir tanto la cabeza para tragar, y el agua queda dentro del plato y no en el piso.
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