Entrenar a saltar a los perros

Entrenamiento de salto del perro

Entrenamiento de salto del perro

Podríamos decir que el salto es un recurso que acorta las distancias. Un animal que no salta se encuentra impedido de una persecución eficaz o de atacar o defenderse en terrenos accidentados.

Un perro que no sabe salta obstáculos de cierta magnitud puede verse acorralado u obligado a hacer grandes rodeos para llegar de un punto a otro, pues para él una zanja de cierta anchura le corta el camino y una cerca, muro o empalizada se la hace infranqueable.

Todos estos obstáculos el perro los debe sortear hábilmente, sin titubeos ni vacilaciones. En otras palabras, queremos decir que: sabiendo el amo lo que su perro es capaz de dar en el salto, si se presentará el caso de apuro de tener que salvar un obstáculo, a la vos de orden del maestro el animal tomará impulso y saltará sin esperar más, a pesar de que en algunos casos no es necesaria la orden pues el animal por su propia iniciativa salta resueltamente.

El salto, ya sea en alto o en largo, con trampolín o sin él, así como el escalamiento de muros y empalizadas, son ejercicios que exigen notable elasticidad de los músculos, además de coraje y decisión del animal para vencer alturas y otros obstáculos.

Estas lecciones que vamos a indicar debemos repetirlas diariamente, y aunque al principio el perro mostrarse reacio a las mismas, terminan por gustarle y llegan a saltar con naturalidad y soltura.

Para esta enseñanza comenzaremos preparándoles pequeñas barreras o vallas que se pueden improvisar con tablas o listones de madera sostenidos en sus extremos por cualquier objeto apropiado, tales como cajones vacíos, ladrillos, etc. Comenzaremos así la enseñanza del salto limpio: es decir, que el perro toma impulso y salta después de una corta carrera.

Mediante esta práctica el perro llega a saltar fácilmente y con naturalidad alturas de 1.60 metros. Este es el tipo de salto que vamos a enseñar al perro en primer término.

Llevamos al perro hasta el lugar elegido para la lección, le hacemos algunas caricias para demostrarle que estamos contentos y después de hacerle repetir algunos de los ejercicios aprendidos, a modo de entrenamiento, los cuales él repite con gusto y maestría, le premiamos como siempre con alguna golosina. Para este caso no olvidemos llevar bizcochos para perros, pues se trata de un alimento que les agrada mucho.

Colocamos al perro frente a la valla a una distancia conveniente y le ordenamos ¡sentado!. Veremos que el animal nos observa con una mirada interrogante como diciendo: ¿y ahora que debo hacer? Nos colocamos a su lado y le decimos: ¡atención!, para que sepa que debe prepararse a trabajar; después de una pequeña pausa le ordenamos: ¡vamos!, ¡salta!, al mismo tiempo que corremos a su lado y nos detenemos junto a la valla esperando que el animal salte al tiempo que le decimos: ¡hop! Naturalmente, el perro no conoce aún el valor del término “salta”, que es nuevo para él y posiblemente no haya comprendido la intención de su amo, así es que repetimos el ensayo procurando saltar junto con el perro.

En estos primeros ejercicios el perro trata de sortear el obstáculo para llegar al otro lado por el camino más fácil o mejor dicho de menor esfuerzo: es decir, evitando el salto, ya sea pasando por debajo de la valla o corriéndose por un costado. En el primer caso le cerramos el paso colocando algún impedimento – cajones vacíos, etc – o se recurre a los servicios de algún ayudante colocado estratégicamente al otro lado con una pértiga o caña o simplemente una fusta para amenazarlo y bloquear el espacio por donde intenta escurrirse para no saltar. Ingual procedimiento usaremos cuando pretenda evitar el salto corriéndose por los costados de la valla.

Ensayaremos también colocarnos junto al animal con frente a la valla y diciéndole: ¡atención!, ¡salta y traiga! al mismo tiempo que le arrojamos la pelota que previamente le hemos mostrado haciéndola pasar por arriba de la valla en sentido contrario. El perro correrá tras la pelota saltando el obstáculo y la traerá a su dueño saltando nuevamente de regreso a la voz de ¡traiga!, ¡al pie! Luego viene la recompensa y la caricia.

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2 Jun 2010, 7:33am
by Bolivar Patiño


Muy buenas estimados.
Estoy entrenando una pastor aleman , deseva tener los datos de las medidas de las vallas para iniciar a mi perra en esta diciplina.

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