Comportamiento no deseable del gato
Tenemos que saber reconocer la diferencia entre un comportamiento normal, aunque poco deseable, y problemas más serios, como fobias o conductas obsesivas. Algunos aspectos del comportamiento natural del gato pueden añadir alguna tensión a nuestra relación con él. Debemos tener presente que, cuando elige una de nuestras plantas como cuarto de baño o araña el sillón, el animal se limita a seguir sus instintos naturales. Si desde pequeño inculcamos disciplina al gato, es mucho menos probable que de adulto manifieste ese tipo de conducta.
Nunca se debe gritar o pegar a un gato: normalmente bastará con un rotundo “NO” para que cese en sus trastadas. Como último recurso un fulminante chorro lanzado con una pistola de agua persuadirá al animal de insistir en un comportamiento poco deseable. Seguir leyendo »
Entrenar al perro con el comando “Junto”
Este es un ejercicio fundamental en el adiestramiento del perro general; por lo tanto hasta que el animal no lo domine completamente, no se debe continuar con los demás ejercicios. El perro debe caminar junto a la pierna izquierda de su amo en forma sincronizada con todos sus movimientos y sin adelantarse ni retrasarse.Elementos de enseñanza: Collar y correa de metro y medio aproximadamente.
Orden de mando: “Junto”
Duración de la instrucción: 20 minutos
Práctica: 6 días corridos
El tiempo de duración puede variar según la asimilación del perro. Para todos los ejercicios por igual.
Llame a su perro. Colóquele la correa. Su perro en posición parado junto a su pierna izquierda con la nariz en un mismo plano que su rodilla. Esta es la posición correcta para la iniciación de cualquier ejercicio (estado de salida).
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Disciplina del perro
La misión del hombre consiste en disciplinar las condiciones natas del perro agregando otras a las ya presentes por medio de un inteligente adiestramiento.Puede comenzarse aproximadamente a los 7 a 8 meses de edad, ideal para que nuestro joven perro se entusiasme y colabore con alegría.
Durante la enseñanza no se premiará al animal con golosinas. Bastan las felicitaciones efusivas y algunas caricias como premio a su buena conducta y respuesta. El soborno no permite una asimilación sólida de los ejercicios. En esa confraternidad que une al hombre y su perro, sólo puede existir el respeto, tolerancia y amor.
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Condiciones en el hombre para entrenar un perro
Entre las condiciones importantes a observar en el hombre que enseña al perro, deben estar presentes la calma, el tacto, perseverancia y paciencia. Si falta la calma, al no poder medir y dominar sus nervios podría malograr todo un programa de trabajo y al animal, que difícilmente podrá ser recuperado. Si falta el tacto que permite administrar severidad con suavidad, se puede inhibir y hasta anular un buen perro de trabajo.Faltando la perseverancia, se reduce el rendimiento al intentar quemar etapas, no completando el programa de trabajo al saltar ejercicios.
Faltando paciencia, se puede coartar el accionar del animal al exigirle y gritarlo continuamente.
La tolerancia incluye la habilidad de sobrepasar las situaciones negativas rescatando el aspecto positivo que presente el animal. Y la flexibilidad, evidenciada en la aptitud para ajustarse a lo que cada situación requiere.
Entrenar a saltar a los perros
Podríamos decir que el salto es un recurso que acorta las distancias. Un animal que no salta se encuentra impedido de una persecución eficaz o de atacar o defenderse en terrenos accidentados.Un perro que no sabe salta obstáculos de cierta magnitud puede verse acorralado u obligado a hacer grandes rodeos para llegar de un punto a otro, pues para él una zanja de cierta anchura le corta el camino y una cerca, muro o empalizada se la hace infranqueable.
Todos estos obstáculos el perro los debe sortear hábilmente, sin titubeos ni vacilaciones. En otras palabras, queremos decir que: sabiendo el amo lo que su perro es capaz de dar en el salto, si se presentará el caso de apuro de tener que salvar un obstáculo, a la vos de orden del maestro el animal tomará impulso y saltará sin esperar más, a pesar de que en algunos casos no es necesaria la orden pues el animal por su propia iniciativa salta resueltamente.
El salto, ya sea en alto o en largo, con trampolín o sin él, así como el escalamiento de muros y empalizadas, son ejercicios que exigen notable elasticidad de los músculos, además de coraje y decisión del animal para vencer alturas y otros obstáculos.
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